
El correcto funcionamiento del aspirador de secreciones es crucial para procedimientos médicos eficientes. Sin embargo, el mal uso puede llevar a varios problemas comunes. En este artículo, exploramos los problemas más frecuentes y te ofrecemos recomendaciones para evitarlos asegurando un rendimiento óptimo del equipo.
El Aspirador no Enciende:
Causa: Humedecimiento del filtro, lo que puede introducir agua en el motor.
Solución: Asegúrate de mantener el filtro seco y revisarlo regularmente para prevenir daños al motor.
Sobrecalentamiento del Motor:
Causa: Forzar el equipo más allá de su capacidad operativa.
Solución: Evita sobrecargar el aspirador y sigue las instrucciones de uso recomendadas por el fabricante.
Pérdida de Fuerza de Aspiración:
Manipulación Incorrecta de la Válvula de Vacío: Abrir la válvula incorrectamente puede reducir la fuerza de aspiración.
Solución: Aprende y practica la manipulación adecuada de la válvula de vacío según el manual de usuario.
Error al Crear Vacío:
Causa: Tapado inadecuado del vaso de colección o conexiones mal colocadas.
Solución: Asegúrate de que el vaso de colección esté correctamente sellado y revisa que todas las conexiones estén en su lugar correcto.
Uso Inapropiado de Sondas de Aspiración:
Causa: Utilizar la misma sonda de aspiración por más de 24 horas o repetidas veces.
Solución: Cambia la sonda después de cada procedimiento o cada 24 horas para mantener la efectividad y evitar contaminaciones.
El mantenimiento adecuado y el uso correcto del aspirador de secreciones son esenciales para su operatividad y durabilidad. Siguiendo estos consejos, puedes prevenir los problemas más comunes y asegurar una atención eficaz para los pacientes.